La Organización Mundial de la Salud (OMS), junto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), felicita a Chile por ser el primer país de las Américas —y el segundo a nivel mundial— oficialmente verificado por eliminar la lepra.
La lepra (enfermedad de Hansen) se registró en Chile históricamente a finales del siglo XIX en Rapa Nui (Isla de Pascua). En el territorio continental de Chile la enfermedad tenía presencia limitada, con introducciones esporádicas que se contenían con aislamiento y medidas terapéuticas en la isla, donde los últimos casos secundarios se trataron a finales de la década de 1990.
Desde entonces, Chile no ha notificado ningún caso autóctono de lepra, esto es, hace más de 30 años, ya que el último caso autóctono se detectó en 1993. Sin embargo, la enfermedad nunca se retiró del programa nacional de salud pública y se mantuvo como afección que debía notificarse, controlada mediante notificación obligatoria, vigilancia integrada y disposición operativa clínica continua en todo el sistema de salud.
«Este logro histórico en salud pública es una prueba fehaciente de lo que pueden lograr el liderazgo, la ciencia y la solidaridad», señaló el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. «La eliminación de la lepra en Chile transmite un mensaje claro al mundo: con compromiso sostenido, servicios de salud inclusivos, estrategias integradas de salud pública, detección temprana y acceso universal a la atención, podemos relegar enfermedades ancestrales a los anales de la historia».
En la verificación se da reconocimiento a más de tres decenios de acción sostenida en salud pública, vigilancia robusta, compromiso político a largo plazo y un sistema de salud que se ha mantenido alerta incluso en ausencia de transmisión local.
«El logro de Chile demuestra que eliminar la lepra es posible y requiere construir sistemas sólidos que puedan detectar la enfermedad, responder a ella y proporcionar atención integral a las personas afectadas, incluidas las que tienen discapacidades crónicas», afirmó el Director de la OPS, Dr. Jarbas Barbosa. «Ser el primer país de las Américas en que se confirma la eliminación de la lepra transmite un poderoso mensaje a la Región: las enfermedades estrechamente vinculadas a grupos en situación de vulnerabilidad pueden eliminarse, lo que contribuye a romper el círculo vicioso entre enfermedad y pobreza».
A petición del Ministerio de Salud de Chile, la OPS y la OMS convocaron en 2025 un grupo independiente de expertos para evaluar si la eliminación se había logrado y podía mantenerse en el tiempo. El grupo realizó una evaluación exhaustiva, en la que se examinaron los datos epidemiológicos, los mecanismos de vigilancia, los protocolos de manejo de casos y los planes de sostenibilidad. Sus conclusiones confirmaron la ausencia de transmisión local y validaron la capacidad de Chile para detectar futuros casos entre la población no autóctona y responder a ellos.
«Es una noticia excelente y un gran orgullo para nuestro país. Chile ha recibido la verificación de la eliminación de la lepra, con lo que pasa a ser el primer país de las Américas y el segundo en todo el mundo en lograr este reconocimiento», declaró Ximena Aguilera, Ministra de Salud de Chile. «Este hito refleja decenios de esfuerzos sostenidos en salud pública, con estrategias de prevención, diagnóstico temprano, tratamiento eficaz, seguimiento continuo, y el compromiso de los equipos de salud en todo el país. También reafirma nuestra responsabilidad de mantener una vigilancia activa y garantizar que todas las personas reciban atención respetuosa y sin estigmatización».
Capacitación, vigilancia y atención holística sostenidas en un entorno de baja incidencia
Entre 2012 y 2023, Chile notificó 47 casos a nivel nacional, ninguno de los cuales era autóctono.
El modelo integrado de Chile garantiza la detección temprana y la atención integral: los centros de atención primaria son el punto de entrada de los casos sospechosos, con derivaciones oportunas a servicios dermatológicos especializados para el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento. Los equipos clínicos reciben capacitación en consonancia con la estrategia de la OMS «Hacia cero lepra». El sistema prioriza la intervención temprana, la prevención de discapacidades y la atención holística, que incluye fisioterapia y servicios de rehabilitación, para garantizar que las personas afectadas por la lepra reciban apoyo continuo tanto para necesidades de salud agudas como de largo plazo con el fin de promover la recuperación total y la inclusión social.
Un hito para la Región de las Américas
El logro de Chile allana el camino para otros países, al demostrar lo que pueden conseguir la voluntad política, la colaboración intersectorial y la planificación adaptable en entornos de baja incidencia.
Desde 1995, la OPS, en coordinación con la OMS, ha garantizado el acceso ininterrumpido a polifarmacoterapias para los países de las Américas, entre ellos Chile. Este suministro continuo ha sido posible gracias al apoyo de The Nippon Foundation (1995–2000) y Novartis (desde 2000), que han proporcionado las polifarmacoterapias de forma gratuita mediante acuerdos directos con la OMS. La fiabilidad del acceso, junto con los sistemas nacionales de suministro, ha sido esencial para curar a los pacientes, prevenir discapacidades e interrumpir la transmisión.
La OPS también ha ayudado a Chile a alinear la vigilancia con las normas internacionales, el fortalecimiento de la capacidad de laboratorio y el mantenimiento de los conocimientos clínicos especializados en un contexto de baja incidencia, en el que puede que muchos profesionales de la salud nunca se encuentren con un caso durante su carrera.
Garantizar el acceso y la cobertura para todas las personas
La eliminación de la lepra en Chile se ha logrado dentro de un marco jurídico y social más amplio que protege los derechos humanos, promueve la inclusión y previene la discriminación. La legislación nacional garantiza el acceso igualitario a la atención de salud, la protección social y los servicios para personas con discapacidad, al velar por que las personas afectadas por la lepra reciban atención sin estigmatización ni exclusión.
El sistema de salud mixto público-privado de Chile, con una fuerte supervisión regulatoria, fortalece aún más el acceso equitativo, en particular para migrantes y otros grupos de población vulnerables.
Sostener la eliminación
En línea con la estrategia de la OMS «Hacia cero lepra» y la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades, la experiencia de Chile demuestra que la eliminación no se define únicamente por la ausencia de enfermedad, sino por un sistema de salud que puede detectar de forma sostenida la enfermedad, responder a ella y proporcionar atención integral cuando aparece un caso.
En la fase posterior a la eliminación, se alienta a Chile a seguir notificando a la OMS, mantener una vigilancia sensible y garantizar el mantenimiento de los conocimientos clínicos especializados para futuros casos esporádicos y para los adquiridos fuera del país. El grupo de verificación también recomendó designar oficialmente un centro de derivación y aprovechar la capacitación en línea de la Academia de la OMS dirigida a trabajadores y personal de salud, a fin de fortalecer la capacidad y la preparación a largo plazo.
Nota para la redacción
Lepra
La lepra, también llamada enfermedad de Hansen, es una enfermedad infecciosa crónica causada por la bacteria Mycobacterium leprae. Afecta principalmente a la piel, los nervios periféricos, la mucosa de las vías respiratorias superiores y los ojos. Si no se trata, puede provocar lesiones en los nervios, discapacidades y estigmatización social. Sin embargo, la lepra puede curarse por completo con polifarmacoterapia y la detección temprana previene complicaciones.
En tanto que enfermedad tropical desatendida, la lepra persiste en más de 120 países, con más de 200 000 nuevos casos anuales en todo el mundo.
La Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades tiene como objetivo eliminar la lepra, otras enfermedades transmisibles y afecciones conexas en las Américas para 2030, mediante el fortalecimiento de la vigilancia, el acceso a tratamiento y la participación comunitaria.
Enfermedades tropicales desatendidas
Las enfermedades tropicales desatendidas son un grupo diverso de 21 afecciones cuyas consecuencias sociales, económicas y para la salud son devastadoras. Afectan a mil millones de personas en todo el mundo y son prevalentes principalmente en comunidades empobrecidas de zonas tropicales.
Los objetivos de salud pública para el control, eliminación y erradicación de esas afecciones están establecidos en la Hoja de Ruta para las Enfermedades Tropicales Desatendidas 2021-2030. Solo en 2025, la OMS validó, verificó o certificó el logro de esas metas en nueve países. Tras la satisfactoria verificación de la eliminación de la lepra, Chile pasa a ser el 61.º país a nivel mundial y el sexto en las Américas en haber eliminado al menos una enfermedad tropical desatendida, junto con el Brasil, Colombia, el Ecuador, Guatemala y México. Chile es el segundo país del mundo, después del Reino Hachemita de Jordania, en lograr la eliminación de la lepra.
Nota de la redacción
El 6 de marzo de 2026, se introdujo una corrección en el 12.º párrafo de este comunicado de prensa, según se indica a continuación.
En el comunicado de prensa original el párrafo decía:
Desde 1995, la OPS, en coordinación con la OMS, ha ofrecido acceso ininterrumpido gratuito a polifarmacoterapias a países de las Américas, entre ellos Chile. Este acceso ininterrumpido al tratamiento, junto con los sistemas nacionales de suministro, ha sido esencial para curar a los pacientes, prevenir discapacidades e interrumpir la transmisión.
Este párrafo se sustituyó por el siguiente:
Desde 1995, la OPS, en coordinación con la OMS, ha garantizado el acceso ininterrumpido a polifarmacoterapias para los países de las Américas, entre ellos Chile. Este suministro continuo ha sido posible gracias al apoyo de The Nippon Foundation (1995–2000) y Novartis (desde 2000), que han proporcionado las polifarmacoterapias de forma gratuita mediante acuerdos directos con la OMS. La fiabilidad del acceso, junto con los sistemas nacionales de suministro, ha sido esencial para curar a los pacientes, prevenir discapacidades e interrumpir la transmisión.